Esta es una de esas historias que enfadan. Así que si el
lector es medianamente sensible a cualquier tipo de maltrato, lo mejor
es que deje de leer. Es la historia de IIlona Mitchell, una británica de
48 años que en 2004 decidió hacer las maletas junto a su marido y
afincarse en el sur de España, en el municipio de Caniles (Granada), en
el que habitan unos 4.300 habitantes. Allí consiguió, tras mucho
trabajo, una finca maravillosa de 173 hectáreas que se encuentra a unos
cinco kilómetros de este pueblo. Le pareció perfecta. Estaba llena de
vida y belleza, con la vegetación propia de la Sierra de Baza en la que
proliferan los pinos silvestres, las encinas o los enebros y en la que
corretean liebres, ciervos, zorros o jabalíes. Ella siempre fue una
amante de la naturaleza y de los animales. De hecho, se trajo a los dos
caballos que por aquel entonces vivían con ella en Inglaterra. Buscaba
paz y se encontró con la personalidad más oscura de la España profunda:
el día de Reyes cinco de sus perros fueron masacrados, un sexto
desapareció y un caballo fue apaleado en la cabeza con tal ensañamiento
que está a punto de perder un ojo.
Illona con su hija Eli (izquierda) y jugando con 'Domingo' (derecha).
Durante
estos 13 años en España, IIlona ha vivido cosas buenas y malas, como
cualquier persona. Tuvo una hija, Eli, que ahora tiene 11 años,
consiguió -tras sufrir los sinsabores de burocracia- los papeles que le
permitieron construir una casa en su finca, la cual estará lista en un
mes, discutió con algunos vecinos por determinar los lindes de cada
terreno, se separó de su marido, se volvió a enamorar y, sobre todo,
hizo aquello con lo que siempre soñó: “Rescatar animales”. Con el paso
del tiempo fue sumando integrantes a su familia, una perra que había
sido maltratada, un cachorro que estaba abandonado, unos caballos que
compró en una feria… Entre todos sumaban ya 10 canes, cinco gatos y 14
caballos a los que dedicaba su vida y sus esfuerzos con la ayuda de su
amiga Mandy y su marido Roberto, un matrimonio británico que vive en
otra finca muy cercana a la suya. Y con el tiempo, tras darle muchas
vueltas, decidió poner coto a su propiedad y prohibir la caza. El origen
de sus quebraderos de cabeza, la razón, según cree, por la que sus
animales han sido asesinados a modo de revancha.
“Desde que decidí prohibir que se cazara en mis tierras he
sufrido todo tipo de insultos. Me han parado por la calle, me han
intimidado a mí y a mi hija y hasta falsificaron mi firma en unos
documentos oficiales para que constara que sí permitía que entraran a
cazar en mis tierras”, explica IIlona, que se encuentra todavía en
estado de shock y desde que descubrió la masacre ha perdido
unos nueve kilos de peso. “Esperaron a que fuera un día festivo como el
de Reyes porque había menos policía y menos seguridad. Estaba todo
planificado”, cuenta la británica, que no sabe muy bien cómo explicar a
su hija, tan amante de los animales como ella, o incluso más, los
motivos por los que “seres inocentes” han sido castigados con tanta
crueldad. Su amiga Mandy, que descubrió los cuerpos de los perros antes
que IIlona, tiene los nervios a flor de piel, ha necesitado medicarse y
ha puesto a la venta su propiedad, temerosa de que algo parecido vuelva a
suceder.
'Roco', a la izquierda tras ser atacado y a la derecha con Illona.
Roberto fue el primero en llegar. Tanto él como Mandy solían
ayudar a su amiga en el cuidado de los animales. IIlona, que todavía
vive en Caniles, había construido en su finca esa especie de santuario
para ellos a la espera de mudarse allí, cuando su casa de madera
estuviera terminada. Mientras, se apañaban de esa manera. Por la mañana
sus amigos, que viven al lado, se acercaban a dar de comer y beber a los
animales y ella aparecía poco después y se quedaba allí hasta por la
tarde. Les dedicaba prácticamente todas las horas útiles del día.
Aquella mañana de Reyes su hija se entretuvo un poco con los regalos e
IIlona recibió la llamada desesperada de Mandy. Los perros estaban
muertos. Salió corriendo y lo que se encontró fue una escena dantesca.
Illona con 'Jack'.
Durante la noche habían abierto las jaulas donde estaban
durmiendo. “Y como eran perros muy sociables debieron salir a saludar,
porque casi todos los cuerpos estaban fuera”, cuenta Isidoro, la pareja
sentimental de IIlona, un granadino de 40 años que se dedica al campo. Dizzy,
una perra mestiza muy tímida de siete años, fue la única rematada en su
cama. “Debió quedarse dentro de la jaula porque no se acercaba a los
desconocidos, como había sido maltratada le costaba coger confianza,
pero era un amor de perra”, cuenta Isidoro. Coco, de dos años, y Maisie, un cachorro de dos meses, tenían un tiro cada uno en la cabeza y estaban bañados en sangre a las puertas de la jaula. A Jack,
un pastor alemán de cinco años, le dispararon en la boca, y a pesar de
las heridas y de tener la mandíbula completamente destrozada, todavía
seguía con vida. Murió a la media hora de ser encontrado, de camino al
veterinario. Domingo, de tres años, con un disparo en la cara, aguantó un poco más, hasta la mañana siguiente. Rocky,
de dos años, sigue desaparecido y los otros cuatro perros que dormían
allí tuvieron algo más de suerte, consiguieron escapar a la masacre y
fueron encontrados días después.
'Max' y 'Cilla' ( izquierda), dos de los perros que lograron huir. 'Dizzy', a la derecha, fue rematada en su cama.
Roco, el potro de cuatro años, recibió un sinfín de
golpes en la cabeza dentro de la cuadra y el veterinario no sabe si
podrá salvarle el ojo. “Los caballos son animales muy nobles y
cariñosos. Roco era encantador pero ahora está destrozado, si
oye una voz masculina se pone a temblar. Al principio solo permitía que
se le acercaran IIlona y Mandy. Pero ahora ya ni eso, está muy nervioso.
Conmigo se llevaba muy bien porque le dediqué mucho tiempo y ahora no
me soporta. Ni al veterinario tampoco, así que es muy difícil curarle.
Hay que darle tiempo”, explica Isidoro, convencido también de que fue un
acto premeditado, una revancha de los cazadores que insistían una y
otra vez en entrar en las tierras de IIlona.
'Maisie' (izquierda), el cachorro de dos meses que murió asesinado. 'Molly' (derecha) logró escapar.
Jairo Azar, director de la escuela de caza de la federación
de Granada, califica los hechos de “salvajada” y “horribles”. “Los
cazadores de verdad no hacen estas cosas. Nosotros condenamos estos
actos y los criminalizamos, como hicimos con el caso del cazador que mató hace poco a dos guardas rurales en Cataluña”,
dice Azar, que añade que cualquier persona tiene derecho a decidir si
se caza en su finca o no y ellos deben respetarlo siempre. “La condición
del cazador va siempre ligada a la legalidad y esto que ha pasado
evidentemente no lo está. No sé qué pasó ahí porque no conocíamos el
caso. Puede que fuera por rencillas personales o puede que lo hicieran
cazadores furtivos. Nosotros no hacemos estas cosas. Un trastornado,
sí”, asegura el director de la escuela de caza.
'Coco' murió de un tiro en la cabeza en la puerta de la jaula.
Trastornado o no, el que atacó a los perros y al caballo de
IIlona sabía lo que hacía. Tuvo la sangre fría de recoger los casquillos
y borrar las huellas para no dejar rastro. El Servicio de Protección de
la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) solo ha conseguido hacerse
con un proyectil del calibre 22 -supuestamente de un arma de fuego
corta- incrustado en el cráneo de uno de los perros y ya ha interrogado a
varias personas. Por ahora sigue investigando. ”Estamos convencidos de
que no pararán hasta encontrar a los culpables. Nos han dicho que en
estos casos hay que investigar el entorno más cercano. Al menos hemos
tenido la suerte de encontrarnos con agentes que aman a los animales y
que están horrorizados por lo que ha pasado”, cuenta Isidoro. En 2016,
el Seprona realizó más de 12.400 actuaciones contra el maltrato animal
en toda España, con 783 infracciones penales. Tan solo fueron detenidas o
investigadas 490 personas.
IIlona, por su parte, está aterrorizada, ya no se fía ni de
su sombra y se ha llevado al resto de perros a su casa para protegerlos.
Hasta que no se encuentre a los responsables no quiere rescatar más
animales, aunque tiene una cosa clara: ahora más que nunca mantendrá el
veto a la caza. También ha ofrecido una recompensa a todo aquel que
ofrezca cualquier tipo de pista. “Eran todos tan buenos... Eran perros
que habían sufrido mucho y ahora estaban bien, cuidados. Es muy injusto.
Lo único que quiero es que me dejen vivir tranquila y que se haga
justicia”.
Hay ocasiones en las que un trabajador sufre un acoso por parte de la empresa, de sus superiores o de otros compañeros.
¿Cuándo estamos ante un caso de “mobbing”? ¿Qué hacer en estos casos?
El acoso laboral o mobbing son una serie de
comportamientos y conductas abusivas dirigidas a degradar
psicológicamente a un trabajador, minándole la autoestima y la moral,
mediante un hostigamiento y una situación de violencia psicológica
continuada. Esta violencia llega a producir una lesión de la dignidad y de la integridad del trabajador.
También se considera acoso cuando se da una conducta discriminatoria
contra un trabajador que daña su dignidad y crea un entorno de trabajo
hostil, humillante, ofensivo e intimidatorio.
Este acoso puede causar graves problemas psicológicos, incluso
llegando a desarrollarse enfermedades, como la depresión, ansiedad, o
estrés y a afectar gravemente tanto al trabajador en su rendimiento en
el trabajo y en su vida personal.
Tipos de acoso
El acoso puede ser de todos tipos:
Vertical: cuando viene causado por el empresario o
los superiores jerárquicos del trabajador. Muchas veces puede estar
motivado por enemistad o discriminación por quien realiza el acoso o por
la voluntad empresarial de que el trabajador presente una baja voluntaria.
Horizontal: cuando viene causado por compañeros de
trabajo, con el mismo nivel. Suele venir motivado por enemistad,
envidias, discriminaciones (racial, sexual, por creencias…).
¿Soy víctima de acoso?
Para determinar si existe acoso laboral hay que hacer un análisis
particular de cada caso. Hay situaciones que pueden implicar acoso
laboral, como:
Separación y aislamiento respecto del resto de compañeros, tanto físicamente como prohibiciones de comunicarse
No dar carga de trabajo, encargar trabajos degradantes o que corresponden a trabajos de inferior categoría
O por el contrario una sobrecarga excesiva de trabajo
No poder comunicarte con tus superiores o una negativa a todo lo que se pide
Poner en cuestionamiento todo lo que se realiza y desprestigio profesional
Insultos y ofensas verbales, amenazas, frases discriminatorias, intimidación….
Trato totalmente diferenciado y discriminatorio respecto al resto de compañeros
Ataques a la vida privada del trabajador
¿Acoso o simplemente órdenes del empresario?
Hay que saber diferenciar cuando estamos ante un acoso laboral y
cuándo ante unas órdenes del empresario. El empresario tiene la facultad
de dirigir el desarrollo del trabajo, pero las órdenes que imparta
tienen que respetar siempre los derechos del trabajador, sin atentar
contra su dignidad, integridad moral o física. Aunque en ocasiones no
se comprendan o compartan las órdenes recibidas, no en todos los casos
habrá una situación de acoso laboral.
Lo más importante: conseguir pruebas
El mayor problema cuando se es víctima de un acoso laboral es conseguir las pruebas que lo demuestren. Por ello, es fundamental recopilar todas las pruebas posibles:
Documentos escritos: correos, circulares, notas, encargos o órdenes de trabajo, cambios de puestos o de funciones…
Conversaciones grabadas. En los juicios laborales se pueden utilizar
estas grabaciones siempre que el trabajador participe en la
conversación, sin tener que avisar que se está grabando.
Testigos que puedan declarar sobre los hechos, pueden ser
compañeros, clientes, trabajadores de otras empresas que vean los
hechos…
Fotografías de los hechos.
¿Qué puede hacer un trabajador que sufre el acoso laboral?
Existen varias opciones, dependiendo del tipo de acoso recibido, de
las pruebas que se tienen, de donde proviene el acoso, etc. Son
situaciones complejas para las que se debe contar con asesoramiento
profesional que indique los pasos a dar en casa momento.
a) Denunciar el acoso sin tener acudir a los juzgados
Presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo(+ info)
: es una de las mejores opciones. Habrá que adjuntar copia de todas
las pruebas que se tengan. El inspector, de forma anónima, sin indicar
quien es el trabajador denunciante, investigará los hechos. Con lo que
descubra redactará un acta, con lo que tendríamos otra prueba para
posteriores juicios con esta acta. Además el Inspector puede obligar a
la empresa a cesar en el acoso o a tomar las medidas necesarias para que
el acoso termine, y podrá sancionar a la empresa tanto por ser el
origen del acoso como por no haberlo evitado al tener la obligación de
velar por la salud de sus trabajadores.
Ver si en el Convenio Colectivo (+ info) existe un protocolo frente al acoso, y en ese caso activarlo.
Ponerlo en conocimiento del Comité de Seguridad y Salud de la empresa:
en el caso de que exista ese comité, para que dentro de la empresa se
investiguen los hechos y se tomen las medidas necesarias. Suele
funcionar solo cuando es un acoso producido entre compañeros, no por la
empresa.
Denunciar a la dirección de la empresa: cuando el
acoso no proviene de la propia empresa. La empresa tiene la obligación
de velar por la salud de sus trabajadores y evitar este tipo de
situaciones. Normalmente no es una medida muy efectiva.
b) Acudir a los Juzgados
Hay varias vías y jurisdicciones a las que acudir:
Jurisdicción Social
Existen procedimientos laborales que se pueden poner en marcha:
Demanda por tutela de Derechos Fundamentales: para
la defensa de la dignidad del trabajador y contra el acoso recibido, de
forma que el Juez constate este acoso y obligue al acosador a cesar. Es
un procedimiento urgente y preferente.
Procedimiento para extinguir la relación laboral:
pedir que se rompa la relación laboral debido a este acoso por parte de
la empresa y que se le reconozca la máxima indemnización como si fuese
un despido improcedente (+ info) y la posibilidad de pedir la prestación por desempleo.
Procedimiento reclamación daños y perjuicios: junto
a la tutela de los derechos fundamentales o a la extinción se puede
pedir que la empresa pague los daños y perjuicios soportados y derivados
del acoso. Será necesario cuantificar estos daños y demostrarlos.
Reclamar todos los derechos: en el caso de querer
una salida lo más rápido posible de la empresa, debido al acoso recibido
por la empresa y una vez demandando el acoso, es posible empezar a
demandar todos los derechos que se tienen: diferencias salariales, la
condición de indefinido , la antigüedad real , el horario, la categoría,
las horas extra no pagadas … para al final la empresa acabe despidiendo
al trabajador. Al ser despedido, ya no se estará sufriendo el acoso y
se se tendrá que impugnar el despido (+ info) , indicando que el motivo real del despido es el acoso recibido y las denuncias presentadas.
En algunos de estos procedimientos se puede pedir al Juzgado que
autorice al trabajador a no ir a trabajar hasta que se resuelva el
juicio, y que la empresa tenga que seguir pagando el salario. Y en la
mayoría de los casos será necesario demandar tanto a la empresa como al
acosador.
Además hay que tener en cuenta que en los procedimientos por acoso,
como norma general el trabajador tiene que mostrar los indicios del
acoso recibido y será la empresa la que tiene que demostrar que este
acoso no ha existido. Procedimiento Penal
Se pueden iniciar procedimientos penales:
Contra el acosador: el acoso laboral puede llegar a ser un delito por las coacciones, agresiones y amenazas recibidas
Contra la empresa: por no haber tomado las medidas necesarias contra el acoso o para minimizar los daños del acoso
Procedimiento Civil
Se pueden solicitar responsabilidades extracontractuales del agresor, en el caso de no ser el empresario
Procedimiento Contencioso-Administrativo
Cuando se es funcionario público no se debe de acudir a la vía
laboral si no a la vía contenciosa. En la Administración Pública existe
un protocolo contra el acoso, para solicitar a los superiores
jerárquicos que se finalice con el acoso. En el caso de no actuarse,
existe la posibilidad de demandar ante los Juzgados
Contencioso-Administrativo, así como pedir una indemnización por daños y
perjuicios.
La ayuda frente al mobbing
Además de las actuaciones que se pueda hacer contra este acoso, es
fundamental recibir ayuda psicológica para evitar las enfermedades y los
estados que se pueden derivar de este tipo de situaciones y buscar el
apoyo familiar familiar. Además, en todas las provincias existen
plataformas de afectados en las que se pone en común información y
recursos.
En caso de que la situación sea insostenible, el trabajador acosado
debe acudir al médico de cabecera, informándole de estos hechos y si la
situación lo requiere, solicitando la baja médica. Tanto el médico de
cabecera como el especialista pueden elaborar un informe en el cual se
detalle el estado del trabajador y si padece enfermedad. Estos informes
médicos y psicológicos formarán parte del conjunto de pruebas en favor
del trabajador. No actuar violentamente contra el acosador
Hay que evitar situaciones en las que el trabajador devuelva al
acosador los daños sufridos. Si a pesar de ser la víctima, se golpea,
insulta, o veja a otro trabajador o a un superior jerárquico, el
trabajador acosado puede ser sancionado o despedido disciplinariamente por estos hechos.
Alemania, Francia, Italia y España ¿Hacia dónde van?
La debilidad de los indicadores adelantados de actividad en el
área euro ha sido uno de los principales conductores de los precios
de los activos financieros en las últimas semanas. La caída
en las cotizaciones bursátiles, los mínimos históricos en la curva de
rentabilidad de la deuda alemana o la ampliación de diferenciales en
deuda pública núcleo – periferia han sido alguno de los efectos
colaterales de este ajuste de valoraciones a un escenario de menor crecimiento.
En el post vamos a analizar la evolución reciente y lectura actual de
los indicadores adelantados de actividad de Alemania, Francia, Italia
y España. Los próximos meses, la publicación de datos macroeconómicos
tendrá un peso específico muy alto en la formación de precios
financieros (deuda, bolsa, EURUSD, etc.) Y todo apunta a que
las noticias podrían ser muy negativas en caso de mantenerse la
inercia actual. En los primeros meses de 2012 teníamos a todo el sur de
Europa, y también a parte del centro –como el caso de Francia-, en
una posición cíclica muy débil. Los indicadores adelantados
de actividad que analizamos nos estaban dando un pulso económico por
debajo de la media y además desacelerando. La excepción en ese primer
trimestre de 2012 era Alemania, que se situaba en un cuadrante
diferente: desacelerando, pero desde una actividad por encima de la
media. Poco duraría en ese cuadrante. La llegada de la crisis de la
deuda a “pesos pesados” como Italia o España acabó por arrastrar
también a los indicadores adelantados de crecimiento hacia el
cuadrante de alto riesgo (suroeste). Y esa excursión del reloj alemán
por el cuadrante recesivo se tradujo en un desplazamiento todavía
mayor de las economías del sur de Europa por zona peligrosa (ver
relojes de Italia y España el fuerte desplazamiento hacia la izquierda
en los meses posteriores a enero de 2012).
La intervención verbal de Draghi en ese verano de 2012 supuso
un punto de inflexión sobre (1) la insoportable presión que
estaban sufriendo los mercados de deuda en España e Italia y, también,
sobre (2) las expectativas de crecimiento en el área
euro. Desconectar el primer riesgo (dinámica explosiva en tipos deuda
pública periférica) era una condición absolutamente necesaria para
aspirar a lo segundo. Superada esa primera bola de partido, las economías empezaron
a recuperar tracción. En febrero de 2013, los relojes de
España e Italia sugieren una aceleración de la actividad económica (si
bien por debajo de la media). En Francia tendrían que esperar hasta el
mes de julio de 2013 para experimentar ese cambio de cuadrante.
Mientras, la “locomotora” alemana se adelanta a todos y en junio de
2013 la información adelantada recoge una economía que está creciendo
por encima de la media y además acelerando. Unas muy buenas noticias
que acabaron por arrastrar a España e Italia, entrando en ese deseado
cuadrante en enero y febrero de 2014, respectivamente. Aquí queremos
destacar que la economía francesa nunca llegó a cambiar de cuadrante,
quedándose estancada en una dinámica de crecimiento sub-par. ¿Y en qué punto nos encontramos ahora? Pues vemos que Alemania
ha perdido toda aceleración y ya está cambiando de cuadrante
(desacelerando).Movimiento que ha arrastrado a Francia
(bordea la entrada en el peor cuadrante de todos) y a Italia que
vuelve a crecer de forma más débil. Por su parte, la economía española
es de las pocas que se mantiene en el cuadrante objetivo (creciendo y
acelerando), pero empieza a darse la vuelta también. Los dos últimos
meses el reloj del ciclo en España ha dejado de avanzar por el lado
bueno y ha virado hacia donde apuntan Alemania e Italia. En este contexto, los mercados financieros podrían mostrarse
muy sensibles con la publicación de indicadores adelantados. Si se
confirman estas trayectorias, la presión podría arreciar sobre
activos de riesgo y diferenciales de deuda.
Juan Andrés, el jesuita expulsado de España por Carlos III que dio una lección de cultura a Europa
El simposio y la exposición «Juan Andrés y
la Escuela Universalista Española» reivindican estos días en Madrid la
figura de uno de los autores más prolíficos y reconocidos del siglo
XVIII
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Juan Andrés - ABC
Un
auténtico abanderado de la Ilustración española en el exilio, además de
un hombre con la capacidad de pintar con palabras pensamientos
desconocidos para la época. La vida del escritor y religioso Juan Andrés y Morell ha caído en el olvido (como la de tantos otros genios de la historia de nuestro país) en las últimas décadas.
Y eso, a pesar de que su existencia supone la perfecta unión entre aventura y avance. Aventura, porque fue expulsado de la Península por Carlos III cuando este abolió la Compañía de Jesús en España. Avance, debido a que escribió más de una veintena de obras reconocidas internacionalmente sobre temas tan variopintos como la observación científica o la historia de la literatura.
Por todo ello (y aprovechando que este año recordamos el bicentenario de su muerte) su legado y su importancia en el devenir del Viejo Continente están siendo reivindicados en «Juan Andrés y la Escuela Universalista Española», un congreso que se celebra los días 24, 25 y 26 de enero en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid.
El mismo evento va acompañado de una exposición que acoge la Biblioteca Histórica de la UCM y que se extenderá hasta mediados de junio. En ella, se pueden ver 121 piezas relacionadas con la Escuela Universalista (la corriente de pensamiento que creó Juan Andrés junto a otros tantos intelectuales de la época) y del propio autor.
Un jesuita convencido
Juan Andrés nació en Planes (Alicante) allá por febrero de 1740. Mientras Blas de Lezo llevaba a cabo su defensa contra el inglés en Cartagena de Indias, nuestro protagonista se fue curtiendo tanto en el mundo religioso como en el literario de manos de la Compañía de Jesús de Valencia.
Poco
tiempo después, en 1754 (cuando no sumaba ni una veintena de primaveras
a sus espaldas), ingresó en la Orden. «Dentro de un marco común de la
doctrina, los jesuitas de Aragón poseían matices diferenciadores. […] No
era inusual entre los jesuitas valencianos y catalanes encontrar Padres
que mostraran interés por las ciencias naturales y las matemáticas,
buen dominio de las lenguas clásicas, una aproximación crítica a la
historia, y un cierto distanciamiento de la tradición escolástica»,
explica el catedrático Enrique Giménez López en su dossier «Juan Andrés. Viajero neoclásico».
La dura expulsión
Su
siguiente década la pasó aprendiendo entre los libros de sus mentores.
Todos ellos poseedores de una biblioteca envidiable. Mientras, sus pasos
le llevaron a dar clases de retórica como catedrático en la Universidad
de Gandía, dirigida entonces por jesuitas. Todo parecía dicha en su
existencia. No obstante, a Juan Andrés le esperaba una triste fortuna
tras la esquina.
Y es que, en abril de 1767, el monarca español Carlos III promulgó la «Pragmática»,
un texto en el que establecía la expulsión de la Compañía de Jesús de
España bajo el siguiente título: «Pragmática sanción de su Magestad en
fuerza de ley para el estrañamiento de estos de reynos a los Regulares
de la Compañía, ocupación de sus Temporalidades, y prohibición de su restablecimiento en
tiempo alguno, con las demás precauciones que expresa». En la
actualidad, son muchos los expertos que coinciden en que se les obligó a
marcharse del país de improviso y en pocas horas para, de esta forma, evitar una revuelta social de sus partidarios. Ni
Juan Andrés ni sus compañeros supieron jamás las causas que llevaron a
Carlos III a cargar contra ellos. ¿Desconfianza? ¿Riquezas?
Oficialmente, el texto de la «Pragmática» era demasiado vago para
averiguar sus motivaciones. Algo que, según se cree, el rey no hizo en
vano. Así rezaban las líneas del documento en relación a este enigma:
«Por gravísimas causas relativas a la obligación en que me hallo
constituido de mantener en subordinación, tranquilidad y justicia mis
pueblos, y otras urgentes, justas y necesarias que reservo en mi real
ánimo; usando de la suprema autoridad económica que el Todopoderoso ha
depositado en mis manos para la protección de mis vasallos y respeto de
mi corona...». El país se sumó de esta forma a Portugal y Francia, regiones que ya les habían expulsado de sus fronteras en 1758 y 1764.
Igual que sardinas
La
expulsión de Juan Andrés se materializó a principios de abril de 1767.
El día 3, Viernes de Pasión, las autoridades se personaron en el Colegio
de los jesuitas e informaron a la Orden de que deberían abandonar el
país en 24 horas. Aquel día Gregorio Mayans (uno de los
maestros de nuestro protagonista) envió una carta a un sacerdote
residente en Segorbe explicando los pormenores del viaje que se les
planteaba.
En ella, se deshizo en elogios hacia su pupilo: «Sepa usted que Juan Andrés es persona de mucho juicio y bondad,
y muy bien instruido en las letras humanas, y nobles prendas». Para su
desgracia, aquella opinión no le valió al ilustrado para quedarse en el
país que le había visto nacer, y fue enviado como el resto a las playas
de Salou (en Cataluña), lugar donde les esperaban varios buques para
llevarles hasta aguas italianas, donde serían acogidos. Concretamente,
fue embarcado junto a otro medio millar de religiosos en unas barcazas
en las que viajaron apretados, sin apenas comida, y como ovejas.
«Carlos III era un rey profundamente cristiano, pero tenía unos criterios políticos problemáticos»
«Carlos
III era un rey profundamente cristiano, pero tenía unos criterios
políticos problemáticos y recibió muchas presiones en referencia a los
jesuitas. Luego sufrió pesar por lo sucedido. A Juan Andrés, por ejemplo, le envió varios libros de regalo en el exilio» explica, en declaraciones a ABC, Pedro Aullón de Haro (Catedrático de la Universidad de Alicante y comisario de la exposición).
Tal
y como afirma el experto, el clérigo era ya entonces bien considerado
entre los estudiosos de la época. Tanto que algunos llegaron a solicitar
que se hiciera una excepción con él y no se le expulsara de España. Los
ruegos no sirvieron de nada, pues tanto Juan Andrés como un amplio
elenco de jesuitas abandonaron el país. Entre ellos se encontraban
personajes a los que, a día de hoy, también se rinde tributo en el
simposio celebrado en la UCM. Ilustrados tales como Lorenzo Hervás, Antonio Eximeno o el Padre Isla. Además de otros tantos llegados desde las Américas y todas las regiones bajo dominio español.
Intelectuales en el exilio
En
palabras de Aullón, se cargó contra estos intelectuales en el peor
momento: «La expulsión de los jesuitas vino a destruir el sistema
educativo español. Se sucedió durante un momento en el que habíamos
alcanzado un alto nivel científico gracias a personajes -muchos
jesuitas- jóvenes, con un gran porvenir». El experto, incluso, baraja lo
que otros tantos autores defienden: que, desde entonces, nuestro país jamás se ha recuperado a nivel educativo de aquel golpe. Fernando García de Cortázar (catedrático
en Historia Contemporánea, colaborador de ABC y unos de los
participantes en el congreso de la UCM), recuerda por su parte que estos
jesuitas tuvieron que pasar también por la penuria de ser extinguidos
como Orden por el Papa en 1773. «A partir de entonces empezaron a funcionar como abates», señala.
Juan
Andrés y sus compañeros de Orden fueron recibidos a pesar de todo en
Italia, región en la que pudieron desarrollar sus teorías y dar forma a una tardía Ilustración española desde el exilio.
«Fueron sus protagonistas. En España no triunfó por las coacciones del
poder político, pero sí lo hizo a hombros de estos personajes en
Italia», destaca García de Cortázar. Expulsión de los jesuitas- ABCEn cierto modo, el verse privados de su patria les valió a los jesuitas, como élite intelectual de la época,
para reunirse y crear desde nuevos programas de estudios, hasta una
cultura que quedó plasmada a partir de entonces en multitud de obras.
«El exilio les sirvió para ser más prolíficos y trabajar pensando en España.
Produjeron una gran obra cultural que es española. España está donde
están sus libros y sus estudiosos», añade el catedrático y colaborador
de ABC.
En palabras de este experto, quedaron dispersos y
en una situación difícil, pero en un nuevo mundo que les ofrecía una
riqueza bibliográfica fuera de lo normal. Algo que les ayudaría a crecer
de una forma más que considerable a nivel intelectual. «Fueron la
expresión de esa gran cultura jesuítica que abandonó España, pero que siempre la llevó en el corazón», completa.
Aunque
no todo fueron alegrías ya que, además de vagar por Italia durante
bastante tiempo hasta que fueron acogidos en diferentes zonas, muchos no
tuvieron la suerte de ser contratados como profesores (el trabajo que
ejercían anteriormente) y se vieron obligados a malvivir. «A pesar de
todas estas dificultades, la Compañía de Jesús produjo una obra cultural de primerísimo orden en estos años. Su resultado se puede ver hoy en la exposición», añade García de Cortázar.
Juan Andrés, en Italia
Juan Andrés fue uno de los que más suerte tuvo ya que, tras pasar primero por Ferrara (al norte de Italia) y llegar después a la vecina Mantua, entró al servicio del marqués de Bianchi.
«Fue contratado como bibliotecario y profesor del que era uno de los
personajes más ilustrados y valiosos de la época. Este le acogió en su
casa como si fuera un familiar más, lo que le permitió disfrutar de unos
años de paz», añade Aullón. Motivado por el ansia de sabiduría de su
nuevo mentor, y ayudado por su gran biblioteca, nuestro protagonista
logró convertir el palacio de los Bianchi en un centro de peregrinación
intelectual.
Italia, su acceso a la cultura, y la
escasez de coacciones sirvieron también a Juan Andrés para dar rienda
suelta a todo su potencial cultural. Así, creó obras de gran importancia
internacional como «Saggio de la filosofía del Galileo».
Este texto fue publicado en Mantua en 1776 y destacaba la importancia
de estudiar la naturaleza en base a la experiencia y a la observación.
El prolífico jesuita también fue el autor de una carta que abordaba la
forma correcta de educar a los sordomudos en Europa. Eximeno- ABCPero estos trabajos no fueron los únicos. En 1782, por ejemplo, escribió el primer tomo de su «Dell'origine, progressi e stato attuale d'ogni letteratura».
Un estudio sobre el origen, el progreso y el estado de toda la
literatura de entonces. Así rezaba el prefacio del texto: «Esta es una
historia crítica de las vicisitudes que ha sufrido la literatura en
todos tiempos y en todas las naciones; un cuadro filosófico de los
progresos que desde su origen hasta el día de hoy ha hecho en todos y
cada uno de sus ramos; un retrato del estado en que se encuentra
actualmente, después del estudio de tantos siglos; una perspectiva,
digámoslo así, de los adelantos que le faltan hacer todavía». «Juan
Andrés hizo también la primera Historia universal y comparada de las Letras y las Ciencias», añade Ullón.
Con
todo, y como ya se ha señalado, Juan Andrés no fue el único ilustrado
jesuita en el exilio. Entre los más destacados religiosos expulsados por
Carlos III destacaron tres figuras. La primera de ellas fue Lorenzo Hervás,
quien elaboró el primer catálogo de las lenguas. «Lo hizo en el exilio y
gracias a que coincidió en Italia con los jesuitas que habían sido
expulsados de los dominios españoles en América. Tuvo una repercusión
universal», añade García de Cortázar. El segundo fue el musicólogo Antonio Eximeno y, finalmente, destacó también el Padre Isla. Este escribió «Fray Gerundio de Campazas», una crítica contra algunos predicadores de la época.
«En
total fueron 30 autores más otros tantos precedentes. Es una verdadera
ilustración científica, y no política, creada por cristianos»
Todos ellos formaron lo que, a día de hoy, se conoce como la Escuela Universalista.
Una forma de pensar y estudiar el mundo que supone uno de los momentos
más elevados de la cultura hispánica y, en general, del humanismo
moderno. Una tendencia cultural que se basaba en la idea de que el
progreso sociopolítico se debía sustentar en la evolución de la ciencia y
de la cultura.
«En total fueron 30 autores más otros
tantos precedentes. Es una verdadera ilustración científica, y no
política, creada por cristianos. Esta escuela cambia la idea que tenemos
de cultura moderna, que ya no se puede explicar con el enciclopedismo
francés o la ilustración alemana. El concepto tendrá que reconstruirse
con ella», determina Aullón.
Últimos años
Mientras
su lista de obras aumentaba, Juan Andrés comenzó una serie de viajes
por Italia y Austria con el objetivo de hacer acopio de datos en sus
diferentes bibliotecas. Travesías que dejó plasmadas en varios textos y
obras. Aquellos largos paseos por Europa debieron abrirle el apetito de
conocer mundo, pues en 1793 y 1794 recorrió también Alemania, Suiza y Austria junto a uno de los hijos del marqués de Bianchi.
Por desgracia, el inicio de la Revolución Francesa le
dejó atrapado en Mantua. Con todo, pudo huir a Roma y, desde allí, al
Ducado de Parma. «Gracias a su prestigio, Andrés fue requerido por el
Emperador austríaco Francisco I a reorganizar la Universidad de Pavía en
1799, pero ocupada nuevamente la ciudad por los franceses se reintegró a
Parma para tomar posesión del puesto de Bibliotecario Mayor del Ducado»
señala, en este caso, Giménez en su obra.
A pesar de su
huida constante de Napoleón, fue «atrapado» por la Revolución en Nápoles
allá por 1806. No obstante, con los galos siguió ejerciendo su trabajo
de director de la Real Biblioteca. Así, hasta que murió el 12 de enero de 1817 prácticamente ciego. Durante su exilio, pudo regresar dos veces a España, en 1798 (cuando Carlos IV abrió la puerta a los desterrados) y en 1814 (cuando
se restauró la Orden). Sin embargo, se negó. «No fue una venganza.
Estaba bien situado en Italia, se sentía como un exiliado y estaba
cómodo», añade García de Cortázar.
La lucha contra el olvido. Cuatro preguntas a Pedro Aullón
¿Por qué un congreso y una exposición de Juan Andrés?
Este
año 2017 es el bicentenario de la muerte Juan Andrés en Roma. Llevamos
30 años estuadiando su persona y esta era la ocasión de dar a conocer
nuestras investigaciones. Por eso hemos organizado el congreso y la
exposición. Esta cuenta con primeras ediciones italianas que estaban en
la Biblioteca Histórica de la Complutense. La exposición terminará en
junio. De momento ha tenido mucho éxito. Además, aunque el congreso se
clausura el próximo jueves, continuaremos haciendo seminarios y multitud
de actos relacionados con el personaje hasta junio, cuando entregaremos
el Premio Juan Andrés de Ensayo e Investigación en Ciencias Humanas. ¿Qué culminan estos eventos?
Ha
sido un proceso largo,. Hace 30 años nos dimos cuenta de que, lo que se
decía de que el siglo XVIII español estaba mal estudiado era una
realidad grave. Esta etapa no se había estudiado. Solo algunos flecos de
ella. Decidimos que había que empezar una investigación seria de una
buena parte de los materiales existentes, y no de unos pocos como obras
de teatro (como se había hecho hasta ahora). Una gran parte de ellos
estaba en Italia porque estaba elaborado por jesuitas expulsados. En el
97 publicamos la gran obra de Juan Andrés. Nos llevo bastantes años
terminarla. ¿A qué conclusiones han llegado?
Ahora
podemos decir que hay una Escuela Universalista, más otra treintena de
antecedentes inmediatos. Hemos establecido que los autores unen el
humanismo de tradición clásica con la ciencia moderna. Son newtonianos y
empiristas. Científicos modernos que asumen el humaismo antiguo llevado
a la época moderna. Es el universalismo científico de las culturas y de
los pueblos. Es la gran aportación de la investigación. Hasta ahora
existía fragmentada lo que es una gran Ilustración española que tiene
que ser representada en el marco de las grandes ilustraciones europeas.
Una Ilustración que no es política, como la francesa. ¿Hay relación entre la Escuela Universalista y la actualdiad?
Tuvieron
una visión global de la ciencia, la cultura y el mundo. Lo mas
interesante para nuestro tiempo es que ellos se adelantaron. Nosotros
vivimos una época de globalizan con inercia. Es decir, que no se ha
elaborado un pensamiento para dar sentido a la humanidad como progreso
de cultura humana y científica. La globalización es solo una inercia de
mercado. Ellos crearon un trabajo científico y humanístico que tenia ese
sentido de humanidad global. Es un gran ejemplo para ver que podemos
hacer ahora