sábado, 25 de marzo de 2017
Muebles viejos.( Acordaros de no acumular grande cosa. Hay gente que se dedica a saber lo que tienen los otros y al que las tiene le pasan cosas y lo pierden todo. Esto ya le pasó a Salomón en la antigüedad. Construyó un templo con fachada de oro que relucía y le invadieron y se lo quitaron. Con el tiempo construyó otro más pequeño que por fuera no llamaba la atención. Es historia que podeis leer por ahi igual que las pirámides de Egipto. Las primeras eran grandes forradas de marmol blanco que relucian al sol hasta que otros se llevaban todo y las hicieron más pequeñas. Finalmente los enterramientos de los faraones se hicieron en cuevas y bajo tierra para que no se encontraran. Los que no nos dábamos cuenta de esto usábamos toda nuestra energía para avanzar y salir del pozo en el que estuviéramos. Con el tiempo te das cuenta que tienes que guardar por lo menos el 40 % de la energía de vivir para para defender tu vida y todo lo tuyo cuando te lo vengan a quitar. " Omnia mea mecum porto " Llevo lo mio conmigo - aprender a desprenderos de las cosas si es necesario para la supervivencia. Acumulando poco esto se consigue mejor ). Ahora entiendo porque cuando a alguien se le rompia un mueble viejo lo veia como una desgracia. Lo he visto en películas de los 90 del siglo XX ( no se cuanto tiempo estará publicado el blog,espero que para siempre o por lo menos que no se pierda para siempre, y por eso explico que los 90 son del siglo XX ) Alguien compra un mueble y si es viejo seguramente lo haya fabricado él mismo. Sus hjos crecen en él y la vida transcurre en torno a ese mueble. Los momentos felices crean arraigo a esos muebles. Cuando los hijos crecen y tienen hijos que le cuentan a sus hijos lo que vivieron cerca de ese mueble. Quizá el padre de esos padres, abuelo de esos niños, ya no esté, y entonces los padres cuenten a los hijos lo que vivieron con sus padres cerca de ese mueble cuando ellos eran pequeños. Quizá por eso nos cuesta perder las cosas materiales. Hay que saber prescindir de todo y saber irse con lo puesto y dar gracias de poder escapar de lo que sea en un momento dado de desgracia y nos ahorramos años de depresión psicológica. Si nos va bien y no perdemos las cosas materiales en los muebles viejos habrá marcas en la madera que dejan los momentos vividos, marcas de crecimiento que hacen los padres a los hijos cuando van creciendo, historias que se cuentan sobre lo vivido cerca de esos muebles. A gente que estuvo desarraigada como yo los muebles viejos no nos decian nada porque la vida esperaba en el futuro. Ahora que lo entiendo porque he recuperado mi pasado entiendo todo esto. No tengo muebles viejos pero puedo ir a las iglesias milenarias a reunirme con los antepasados de lo que todavia somos.
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